Me apego muy rápido a los hombres que CONOZCO, ¿por qué?

El miedo a no merecer el amor de nadie nos puede carcomer por dentro, es algo serio cuando hablamos de un miedo constante porque nos impide confiar, nos hace estar a la defensiva o ceder a todo por miedo a que nuestras decisiones nos hagan poco merecedoras del amor de nuestra pareja.

Es común que hayamos pasado por inseguridades en alguna relación, pero, como ya te he mencionado en otros artículos, el miedo es el que nos aleja de quien amamos, porque nos impide funcionar desde la espontaneidad y trasparencia. Ese miedo nos hace tomar decisiones desde la necesidad de sentirnos amadas.

Pero ¿por qué pasamos por eso y cómo  podemos superarlo?

Después de leer este artículo podrás tener una mirada más amplia sobre el problema y saber cómo  afrontarlo.

No les pasa que muchas veces y en poco tiempo te clavas con una persona, aunque la hayas visto solo un par de veces o sientes inseguridad del afecto o apego que  tiene esa persona por ti.

Cuando nos apegamos tan rápidamente  a una persona de forma emocional  es importante evaluar nuestro estado de autoestima y amor propio, no es normal que el afecto sea tan intenso y lleno de miedo, tampoco que te apegues de esa forma a una persona que conoces muy poco, es muy posible que estés intentando llenar algún  vacío y esto se tienen que solucionar en la soltería.

La necesidad de satisfacer nuestra parte afectiva y amor que carece en nosotras mismas es peligroso porque nos hace propensas a la dependencia emocional. Vacíos  insatisfechos que buscamos llenar con el afecto de otros.

Lo interesante del caso es de el 75% de las personas que sufren de dependencia emocional son mujeres, estas personas no pueden tener relaciones equilibradas, siempre sentirán que no merecen a la persona que está al lado de ellos o tendrán miedo a ser cambiados por otra persona. Muchas veces son capaces de dejar de cumplir sus responsabilidades o de cancelar sus actividades solo por complacer a la pareja, teniendo esta dependencia la persona se siente atraída por hombres o mujeres fríos, distantes y que  muestran poco interés por ellos.

Cuando no hemos detectado que tenemos este problema, podemos vernos sumergidos en sentimientos muy negativos, entre miedo, tristeza, dolor, rabia, culpabilidad y desesperación.

Lo peor es que al terminarse la relación  y  no trabajar en el problema, la siguiente relación será muy parecida y el perfil de la pareja casi 100% el mismo.

Pueden haber muchas circunstancias que hayan causado este problema, te daré algunas de las más comunes que te podrán ayudar a entender mejor los miedos de no ser amada y que la persona a nuestro lado nos cambie.

1. abandono de uno de los padres: Las mujeres que han sido abandonadas por uno de los padres, principalmente el padre, inconscientemente  arrastran la idea de que las personas que ellas aman las abandonaran o el hombre que debió amarlas se fue, ¿por qué otro hombre las amaría? Está circunstancia crea un condicionamiento sobre el auto-concepto de la pequeña, la imagen masculina más importante para ella no quiso estar con ella, esto crea una inseguridad enorme a la hora de relacionarse con otros hombres en su vida. 

2. Conflicto entre padres: Las peleas dentro del hogar tienen un gran peso en la sana autoestima, una mujer que creció en una familia donde las peleas eran algo cotidiano, en donde el papá era infiel o que maltrataba a la mamá crea una idea errónea sobre como debe ser una relación, de esta forma la mujer busca hombres que sean muy parecidos a su padre para que construyan el mismo tipo de relación o actúa de forma conflictiva para convertir la relación en algo parecido a lo que ella ya vivió. 

3. Abandono emocional de uno de los padres: Aunque en la mayoría de los casos es el abandono paterno, también suele ocurrir con la madre, cuando son afectivos con sus hijos pero por cualquier motivo se enojan y dicen "ya no te amo" o tienen cambios bruscos entre mostrar afecto o exaltarse fuertemente, inconscientemente se envía un mensaje de que "te puedo amar ahora, pero, en 5 minutos más tarde puedo no quererte mas" creando miedos a que una persona que te ha demostrado que te ama puede al día siguiente no amarte más.

Puedes analizar si has vivido uno de estos casos y si logras identificarte en alguno de ellos podrás entender un poco más el por qué de esa baja autoestima o dependencia emocional, las mujeres con este problema tienden a enviar un mensaje de inseguridad y poco amor propio, lo que las hace poco atractivas, en la mayoría de los casos, ese miedo al abandono es lo que hace que sean abandonadas.

La verdad es que se sufre mucho y si no se trabaja en la autoestima, se puede arrastrar con este problema toda la vida, teniendo relaciones infelices y poca estabilidad emocional dentro del hogar, con muchas probabilidades a criar hijos en las mismas circunstancias.

1. No busques pareja rápidamente: Buscar parejas porque "un clavo saca a otro clavo" es lo peor que se puede hacer en estos casos, es la peor forma de afrontar el problema, intenta mantenerte sola y trabajar en ti, conviértete en la mejor versión de ti antes de querer ser feliz dentro de una relación.

2. Trabaja en tus pensamientos: Normalmente las mujeres con dependencia emocional crean historias negativas en sus cabezas, como si fuera una novela llena de drama, trabaja en tus pensamientos, ten pensamientos positivos que contribuyan en tu seguridad y no en sentirte segura.

3. Aprende a ser feliz : sé feliz con la vida que tienes y en la circunstancia en la que estás, no para que te quedes sin avanzar, pero, si estás esperando a alguien para que te haga feliz, no vas por el camino correcto,  agradece por lo que tienes, aprende a ver el lado positivo de tu vida y se feliz con tu vida, para que puedas llevar esa felicidad a tu futura relación.

Si sientes que necesitas tiempo para estar sola, te recomiendo que te tengas paciencia y respetes el tiempo que necesitas para estar sola, date ese momento para aprender de las experiencias, internalizar y ser más consciente del problema que tienes para que puedas trabajar en él, si bien nuestra niñez nos ha formado, no nos encadena al problema, podemos cambiar, podemos curarnos, podemos romper cadenas.

No culpabilices a tus padres, ellos hicieron lo que sabían hacer, ahora es tu turno de hacer lo mejor que sabes hacer.