SUPERA EL MIEDO A LOS FINALES-

No solo pasa con nosotras, en general, la mayoría de los seres humanos sienten por lo menos algo de terror con los finales, por diferentes motivos específicos, pero la verdad es que la incertidumbre, el no saber qué  pasará es lo que nos da más miedo.

Salir de un  trabajo, de una relación, de tu país, el final de una soltería, la muerte, terminar los estudios, son finales que a muchas personas los saca de la zona de confort, nos preguntamos ¿qué más viene ahora? ¿qué tengo que hacer o qué voy a hacer ahora?

Este sentimiento puede causar estrés, presión y nostalgia, aunque no sucede con todos en la misma intensidad, puede que muchos utilicen esa energía de la incertidumbre para afrontar el final de cualquier situación.

Pero ¿podemos cambiar esa perspectiva que tenemos de los finales?

Claro que sí se puede y cambiar la perspectiva puede ser muy positivo para nuestra felicidad.

El secreto es ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío.

Estos puntos pueden ayudarte a ver los finales de una forma distinta y disminuir la ansiedad que causa saber que un fin se acerca.

1. Los finales significan comienzos: No veas los finales como algo que se está terminando y no hay más remedio, aunque es muy difícil soltar el pasado o el estado en el que estamos, debemos de ver que cuando las cosas llegan al fin significa que nuevas cosas comenzarán, si te mudas para  otro país no significa solo el fin de tu vida en tu país, significa el comienzo de tu vida en un nuevo país, donde tendrás nuevos amigos, nuevas oportunidades de aprender más, nuevas aventuras y menos monotonía. Dar ese salto a lo desconocido también puede ser fascinante!

2. Metas y planes: Los comienzos son grandes oportunidades de empezar desde cero, como una hoja blanca, como he dicho anteriormente, significan comienzos, ese es el mejor momento para volver a soñar, para poner metas o trabajar en esas metas que habíamos descuidado, es una oportunidad para que puedas ponerte nuevas metas, que hagas planes y que te sientas motivada (o) a hacer las cosas mucho mejor de las que habías hecho anteriormente.

3. Libre del Síndrome del juzgador: Cuando comienzas algo nuevo puedes estar libre del juicio que tenían de ti. Por ejemplo, en una relación de años, tu pareja te conoce y se ha creado en su mente una idea de ti, de tu personalidad, tus defectos o talentos, esto puede limitarnos al cambio y la evolución, porque muchas veces cuando queremos cambiar, hacer mejoras, ese tipo de juicios nos detienen. Una relación que se termina significa en inicio de oportunidades de conocer otras personas y tener una relación nueva, sin pasados incómodos, sin reclamos de tus fallos, sin juicios, sin errores, te abre a la oportunidad de cambiar, de innovarte, de ser diferente sin limitaciones. Por eso el pasado (la relación anterior) nos servirá de aprendizaje para ser mejores en las siguientes relaciones.

Todo en esta vida se trata de perspectivas, temer a los finales es entendible, por que en la mayoría de los casos abrazamos el pasado y nos duele dejar ir o movernos de la situación actual, al principio nos rehusamos a hacer las cosas distintas, pero lo más importante es  ver el lado positivo de todo y sacar el mejor provecho!!.

Sumérgete  en los comienzos que todos los finales traen.